Verdades Incómodas Verdades Incómodas

Vox, interlocutor de Trump en España

Internacional 07 de mayo de 2020 Antonio Moreno Antonio Moreno
AbascalCPAC

Sabido es que la administración Trump está preocupada por la implicación del gobierno social-comunista español con el narcosocialismo del siglo XXI, especialmente con la tiranía de Venezuela. El “affaire” de Delcy Rodríguez en el aeropuerto de Barajas (Madrid) paseando maletas (cuyo contenido aún se desconoce) cuando tenía prohibido pisar espacio Schengen ha sido una de las muchas gotas que está colmando el vaso de la paciencia y de la libertad; porque en el ámbito europeo, resulta un gran impedimento para la lucha por la libertad de Venezuela. 

Asimismo, tampoco hay que confiar mucho en la Unión Europea, pues ante la crisis del coronavirus, la insolidaridad y la desigualdad ha imperado, especialmente desde Francia y Alemania acaparando materiales médicos para perjuicio de sus vecinos, y así como el golpista Puigdemont está fugado en Bélgica sin que este estado haga nada por la justicia, no es de extrañar que buena parte de la izquierda europea aplauda que en España se instaure un régimen bolivariano, tal y como está ocurriendo con Pablo Iglesias ya dentro del Centro Nacional de Inteligencia.

En cambio, no todo en España es izquierda, ni tampoco todo es complicidad con la izquierda. La más fuerte oposición es el partido Vox, que se ha convertido en la tercera fuerza política española y ha sido invitado a la CPAC (Conferencia de Acción Política Conservadora) celebrada en el pasado mes de marzo en Estados Unidos. Así, Santiago Abascal –presidente del partido-, Iván Espinosa de los Monteros –portavoz y vicesecretario de relaciones internacionales-, y Hermann Tertsch –vicepresidente tercero del parlamento europeo para las relaciones con América Latina- han podido departir con destacados miembros del Partido Republicano de origen cubano, tales como Ileana García, Ted Cruz o Mario Díaz-Balart.

No es casual esta conexión, puesto que Rocío Monasterio, portavoz del grupo Vox en la Asamblea de Madrid, es hija de un exiliado cubano; así como la abogada María Herrera Mellado, coordinadora de Vox en Florida, es especialista en temas migratorios y colabora estrechamente con la comunidad cubana de dicho estado. 

La sintonía en cuestiones políticas y económicas entre la administración Trump y Vox es evidente. No sólo es un acicate para mejores negociaciones entre nuestros países (habida cuenta de la ineptitud social-comunista), sino que también constituye un comienzo para una colaboración seria y leal en la batalla cultural que nos compete. Sin ir más lejos, en Nueva York, fue un exiliado cubano quien cedió su restaurante “Floridita´s Harlem” para la celebración de un acto de Vox con expatriados españoles, ante las continuas amenazas de una ultraizquierda que de Estados Unidos a España tiene los mismos fines: Marxismo cultural en todas sus vertientes por la fuerza.

Así las cosas, en plena crisis del coronavirus, con toda la incertidumbre que hay y ante unas nuevas elecciones estadounidenses, se abre una interlocución en España –con la mediación de la comunidad cubana- para la administración Trump; interlocución que puede abrir un nuevo camino a ambas orillas del Atlántico por el bien de nuestros pueblos. 

 

Te puede interesar

Lo más visto

Newsletter